LSD. LAST
SPACE DANCE es una serie sobre la transformación del individuo contemporáneo en
cuerpo performativo, avatar y espectador de su propia mutación. A través de
personajes enmascarados que bailan, flotan, se sumergen o atraviesan espacios
museísticos, Miguel Ángel Concepción convierte la pintura en una pista de baile
psicodélica donde las fronteras entre arte y espectáculo, cuerpo y máquina,
realidad y ficción, museo y discoteca dejan de ser estables.
El
movimiento se convierte en una forma de resistencia y la sonrisa, aparentemente
festiva, adquiere una dimensión inquietante: los personajes celebran mientras
el mundo se transforma a su alrededor. Cascos, uniformes y máscaras sustituyen
la identidad individual por una identidad colectiva y mutante. Son artistas,
espectadores, trabajadores, astronautas, bailarines y criaturas de un mismo
universo.
La propia
pintura participa de esa transformación. Las pinceladas se comportan como
corrientes, ondas y turbulencias; los fondos se licuan y el espacio deja de ser
un escenario estable para convertirse en una materia en movimiento. La serie no
representa simplemente el baile: intenta hacer que la pintura baile.
LAST SPACE
DANCE puede entenderse así como una última celebración antes de atravesar el
límite de lo conocido: una fiesta psicodélica, un carnaval tecnológico y una
parodia del sistema artístico en la que todos —artista, comisario, espectador y
personaje— terminan atrapados en la misma coreografía.
LSD. LAST
SPACE DANCE no trata
realmente sobre drogas. Trata sobre la intoxicación de la mirada. La
pintura altera nuestra percepción del espacio, del cuerpo y de la institución
artística















.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)






















